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¿Sientes que perdiste tu chispa interior?

mindfulness

En este post, compartimos parte de la historia de Kristin Vikjord, autora de La chispa interior. Cuando ella tenía veintipocos años su abuela le dijo: «Tienes chispa, Kristin. Como una copa de burbujeante champán». Diez años después, Kristin fue madre. La maternidad no solo le trajo consigo los cambios evidentes y esperados: cambios físicos, en la forma de pasar el tiempo… Sino que todo ello, supuso un punto de inflexión en su vida, a unos niveles inimaginables para ella. Asumir el papel de madre y progenitora significó tener las emociones a flor de piel la mayor parte del tiempo, y sentir que siempre estaba en alerta. Tras la llegada de su segundo hijo, el desgaste diario de la maternidad, empezaba a pasarle factura. Kristin advirtió que se sentía una persona esencialmente distinta. Observó que su chispa interior se había extinguido.

Quizás sepas a qué nos referimos con esta sensación. Y no tiene por qué estar motivada necesariamente por el hecho de ser madre; tu circunstancia puede ser radicalmente diferente. Tal vez tiempo atrás eras más feliz y te sentías más viva, más radiante y llena de energía. Y en estos momentos, ese sentimiento
no es más que un recuerdo lejano.

La chispa interior trata de cómo ser capaces de superar nuestra lucha emocional, mientras atravesamos cualquier etapa difícil de transición.

Es innata
La chispa interior es vivir con libertad, o más bien ser libre, es estar exento de pensamientos originados por el miedo, de conductas controladoras, de intentar retener emociones negativas y de tener hábitos nocivos. La chispa interior implica poder acceder al bienestar emocional y cultivarlo. Ese estado donde te dejas espacio a ti mismo, a tu corazón (es decir: emociones), para que luego seas más capaz de dejar espacio a los demás y a sus emociones.
El estrés
En los últimos años, se ha generado toda una industria millonaria en torno a la reducción y la gestión del estrés. Es un hecho demostrado que un nivel alto de estrés, a largo plazo, es perjudicial para nuestra salud.
Sin embargo, aunque esto sea cierto, no todo el estrés es tan malo. Estamos receptivos al estrés, porque nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso están conectados para alertarnos cuando es necesario. Tener hambre, sed o ansiedad, o sentirnos solos, son manifestaciones de este sistema de alarma, y son señales saludables para que pasemos a la acción y garanticemos nuestra supervivencia.
Se paciente con el cambio
Podríamos preguntarnos ¿por qué no estamos cambiando nuestra vida constantemente, si el cambio es lo que siempre deseamos y nuestra naturaleza es responder al estrés y pasar a la acción?
El complejo tema de estar listo para el cambio es algo que explorarás con Kristin en este libro. Comprender la predisposición al cambio te ayudará a manifestar el cambio real. La meta por alcanzar es liberarte realmente de lo que ya no te sirve.
Antes de continuar, deberás saber que si verdaderamente pretendes volver a descubrir tu chispa interior: has de adquirir el compromiso de la paciencia. Has de ser paciente contigo mismo, con tu forma de pensar y de sentir, y con el proceso del cambio.
A través de esta lectura aprenderás:
· A recorrer los senderos del conflicto y a valorar las fluctuaciones emocionales.
· Una serie de ejercicios prácticos, que te ayudarán a recuperar y alimentar tu chispa interior basados en una combinación de la psicología clínica, el yoga y el mindfulness.
· A aceptar los retos de la vida moderna, desde el síndrome del trabajador quemado hasta el de convertirnos en progenitores.
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