Después de años de práctica constante y de estudio profundo, acompañados por la lectura de referentes como Mark Stephens o Kino MacGregor, llega un momento en el que empiezas a reconocer que has construido una base tan sólida de conocimiento que te permitiría impartir clases de yoga.
Sin embargo, surge una cuestión inevitable: ¿es ético obtener un beneficio económico de una disciplina inspirada en enseñanzas orientales ancestrales? Amy Ippoliti y Taro Smith abordan esta reflexión en su libro El yoga como camino profesional.
El propio título ya deja entrever su postura, pero merece la pena adentrarse en sus páginas para comprender los matices de su propuesta. Quizá, al hacerlo, encuentres no solo respuestas, sino también el impulso necesario para dar el primer paso y convertirte en el profesor de yoga que estás llamado a ser.








