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Menopausia: a qué edad comienza y cuáles son los síntomas más comunes

Cómo vivir la menopausia de Tamsen Fadal resuelve todas tus dudas sobre esta etapa. Desde la edad a la que se inicia, hasta calmar los síntomas.

¿A qué edad empieza la menopausia? ¿Cuáles son sus síntomas? Si tu búsqueda te ha traído a este blog, confirmamos que Tamsen Fadal tiene razón. A día de hoy, la información rigurosa y accesible sobre la menopausia sigue siendo insuficiente para la mayoría de las mujeres. Ese vacío informativo es precisamente una de las razones que han llevado a la periodista y ganadora de un Emmy, Tamsen Fadal, a escribir Cómo vivir la menopausia. Un libro que, en apenas unos meses, se ha convertido en bestseller y que llega ahora por primera vez al mercado hispanohablante de la mano de nuestro sello editorial.

Cómo vivir la menopausia nace con un objetivo claro: acabar con esta desinformación y a la vez dar respuesta a muchas de las preguntas que se plantean las mujeres al llegar a esta etapa vital y, en definitiva, como señala la propia autora: «conseguir que la menopausia sea un camino más fácil para todas la mujeres». Si quieres resolver las dudas por las que has llegado hasta aquí, sigue leyendo porque tenemos las respuestas.

La edad de la menopausia

Tal y como explica Tamsen Fadal en Cómo vivir la menopausia, esta transición no ocurre de forma repentina ni responde a un único momento concreto. La menopausia es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo y que se divide en tres etapas principales: perimenopausia, menopausia y posmenopausia. Comprender esta cronología resulta clave para reconocer los síntomas y tomar decisiones informadas.

La perimenopausia, cuyo significado literal es “alrededor de la menopausia”, puede comenzar entre cuatro y diez años antes del último ciclo menstrual. Durante este periodo, aunque la fertilidad disminuye, el embarazo sigue siendo posible, por lo que es recomendable mantener métodos anticonceptivos si no se desea una gestación. Fadal insiste en desmontar uno de los mitos más extendidos: seguir teniendo la regla no significa ser demasiado joven para estar en perimenopausia.

La menopausia, en sentido estricto, solo puede diagnosticarse de forma retrospectiva: cuando han pasado doce meses consecutivos sin menstruación. La edad media en la que se produce es de 51 años, aunque existen variaciones según factores genéticos y raciales. En el caso de las mujeres negras, por ejemplo, la menopausia suele presentarse antes, en torno a los 49 años.

Entre un 5 % y un 7 % de las mujeres experimentan lo que se conoce como menopausia temprana, que se inicia en torno a los 45 años. Aunque no es lo habitual, Fadal subraya la importancia de reconocer esta posibilidad para evitar diagnósticos tardíos o confusiones.

La menopausia también puede ser inducida médicamente como consecuencia de determinados tratamientos o intervenciones, como una histerectomía total, la quimioterapia o la radioterapia. En otros casos, puede quedar enmascarada por anticonceptivos hormonales, dispositivos intrauterinos, ablación endometrial o determinadas patologías ginecológicas, lo que dificulta su identificación.

Por último, la posmenopausia abarca todo el periodo posterior a esos doce meses sin menstruación. Lejos de lo que suele pensarse, alcanzar esta etapa no implica necesariamente la desaparición de los síntomas. Tal y como advierte Fadal, algunas mujeres pueden seguir experimentándolos durante años —incluso hasta dos décadas— después de la menopausia.

Comprender estas fases no solo ayuda a poner nombre a lo que ocurre en el cuerpo, sino también a anticiparse, buscar apoyo y vivir esta transición con mayor conciencia y autonomía.

Los odiosos 34

Con este subtítulo no nos referimos a ninguna crisis asociada a esta edad, sino a los 34 síntomas vinculados a la menopausia. Tamsen Fadal los recoge y analiza uno a uno, en orden alfabético, en el capítulo 2, que por cierto puedes descargar de forma gratuita utilizando el código MENOPAUSIA52 en este enlace. Por una cuestión de espacio, en esta entrada nos centraremos en los tres síntomas más frecuentes y, a menudo, los que más inquietud generan.

Los sofocos son, sin duda, el síntoma más común. De hecho, resulta difícil encontrar a una mujer en la etapa de la menopausia que no los haya experimentado en algún momento. Conocidos en el ámbito médico como síntomas vasomotores, Fadal los describe como una oleada repentina de calor intenso que se apodera del cuerpo sin previo aviso. Aunque no pueden controlarse de forma inmediata, existen distintas opciones para reducir su frecuencia e intensidad, siendo la Terapia Hormonal una de las más habituales.

Estrechamente relacionados con los sofocos aparecen los sudores nocturnos, uno de los principales responsables de los problemas de sueño durante esta etapa. En este proceso interviene el hipotálamo, el “termostato” del cuerpo, cuya regulación se ve alterada por la disminución de estrógenos. Como consecuencia, el organismo se vuelve más sensible a los cambios de temperatura, provocando despertares constantes y noches de descanso fragmentado.

Por último, el aumento de peso es otra de las grandes preocupaciones. Incluso sin cambios aparentes en la alimentación o en la rutina de ejercicio, muchas mujeres observan modificaciones en su composición corporal. La reducción de estrógenos hace que el cuerpo utilice los azúcares y los almidones de forma menos eficiente, favoreciendo la acumulación de grasa —especialmente en la zona abdominal— y la pérdida progresiva de masa muscular.

Caída del cabello, cambios de humor, depresión, sequedad vaginal… Tamsen Fadal no solo se limita a enumerar los síntomas. También ofrece soluciones y recomendaciones para tratarlos y aprender a convivir con ellos.

La menopausia no tiene por qué ser un territorio desconocido ni una etapa llena de miedo. Como nos recuerda Tamsen Fadal en Cómo vivir la menopausia, conocer los síntomas, entender sus causas y aprender a gestionarlos es el primer paso para recuperar el control sobre tu cuerpo y tu bienestar.

Este libro no solo informa, sino que también ofrece herramientas prácticas, recomendaciones respaldadas por la ciencia y la perspectiva de miles de mujeres que ya han recorrido este camino. Desde los sofocos hasta los cambios emocionales o físicos, cada síntoma tiene su explicación y, lo más importante, su estrategia de afrontamiento.

La menopausia es una etapa natural y universal, y aunque puede presentar desafíos, también es una oportunidad para cuidarte mejor, priorizar tu salud y redescubrirte. Con información, apoyo y las soluciones adecuadas, es posible transitar esta etapa con conciencia, seguridad y, sobre todo, confianza en ti misma.

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